Light & Shade - Especial Biografía 2005
Ése es el problema, suspira Mike Oldfield. Realmente no encajo en nada clasificable.
Desafiante y orgulloso hasta este día, el hombre detrás del fenómeno de Tubular Bells, la revolución de un adolescente prodigio que ha desafiado toda clase de tendencias, creando al mismo tiempo una propia, ha continuado siguiendo su propio camino.
Desde tender su mano al pop independiente, al rock experimentativo, al ambient progresivo, maniobras orquestales, flirteos con lo celta y lo africano (bastante antes de que ambas formas musicales estuvieran en boga) y la sofisticación chill-out, al diseño de sus propios videojuegos on-line de realidad virtual (incluyendo bandas sonoras, por supuesto), sin olvidar el ponerle tema a la película de terror famosa en todo el mundo, El Exorcista, así como de realizar la banda sonora para la impactante película The Killing Fields, Mike Oldfield es un personaje singular. De hecho, incluso él no se considera a sí mismo un músico normal. Soy un técnico que toma ideas y las transforma en sonido. Pero, ¿cómo etiquetas ese sonido?, ¿podría llamarse, como un fan escribió a través de Internet, Oldfield Progresivo?
En esta coyuntura, Oldfield ha llegado a un proyecto de álbum doble que se desarrolla tanto en el lado ambient chill-out de su cerebro (aunque odio esos términos, dice riendo) que ha llamado Light (luz), como en su parte homóloga más oscura y atmosférica, denominada Shade (sombra). Los dos lados de mi personalidad musical, concluye.
Lo que ha resultado es una irresistible mezcla de simplicidad y complejidad. Desde elementos de dance electrónico como Quicksilver, Slipstream y Romance, a la serenata blues de Closer; desde las misteriosas y variantes sombras de melancolía hombre/máquina de The Gate, a Tears of an Angel, que fluye desde un conmovedor minimalismo orquestal a un relajante pasaje de guitarra; o desde un coro con tintes africanos a un punzante clímax de guitarra.
A pesar de la duración de 10 minutos de First Steps, Light & Shade es Mike Oldfield en pequeño formato, recogiendo numerosos panoramas (de manera similar a sus dos juegos de realidad virtual), pero si preguntas a su creador donde encaja Light & Shade dentro de sus 22 álbumes y 33 años de trabajo en solitario, a él sólo le queda suspirar de nuevo.
Pulso el botón de comienzo, y veo hasta donde llego, responde. A menudo digo esto, pero me siento como un mensajero. La inspiración viene de dentro. Tengo que trabajar muy duro para que salga fuera, pero tengo la suficiente experiencia para saber que, cuando soy yo el que hace música, es normalmente basura, pero cuando tengo a la musa, entonces fluye...
En el contexto de la línea del tiempo, Light & Shade viene tras un periodo de tres años diseñando dos juegos de realidad virtual, Tr3s Lunas (2001) y Maestro (2003). [Aquí hay un error, porque como sabéis, Tr3s Lunas apareció en realidad en el año 2002]
Me dio la impresión de que fue un tiempo sabático en mi música. Entonces sentí que ya era hora de que volviera a hacer puramente música. Cuando tienes delante una página en blanco, la mejor manera de comenzar es echar un buen vistazo a tu alrededor, y en esos tres años que transcurrieron, la tecnología había avanzado. La mayoría de los estudios están vendiendo sus viejas mesas de mezclas y las máquinas multipista, para cambiarse a lo virtual.
Así que pasé unas cuantas semanas dándole vueltas y me dí cuenta de que también mi estudio estaba prácticamente obsoleto, y que podía hacer virtualmente toda la grabación, mezcla, y de hecho cualquier otra cosa, aparte de los instrumentos en directo, utilizando software de ordenador. Así que vino un camión y ocho fornidos tipos y se llevaron todo. No estaba asustado, sólo ilusionado sobre qué podría ocupar su lugar (un gran conjunto de trenes, quizá). Es magnífico lo que puedes hacer. Es casi intuitivo; piensas en lo que quieres hacer, entonces haces unos pocos clicks y ¡bingo, está hecho! Las guitarras y el piano, por supuesto, siguen siendo tocados a mano, en soledad, en casa, como ves.
En el año 1971, cuando él estaba montando las demos de lo que se convertiría en su debut en solitario, Tubular Bells (con 16 millones de ventas y aún aumentando), Mike trabajó minuciosamente en su estudio de Tottenham, usando equipamiento prestado por su primer patrón, el inimitable fundador de Soft Machine y aficionado a la música Kevin Ayers. Mike Oldfield fue un virtuoso de la guitarra a los 16 años en el ingenuo trío de The Whole World, durante los años 1970 y 1971, que sucedieron tras los comienzos del estilo más folk de Oldfield. Con este nuevo álbum, Mike ha recorrido el círculo completo. Light & Shade fue también construído en la versión contemporánea de un estudio casero, en la habitación de música de su casa en el Buckinghamshire actual, con únicamente dos ordenadores (exactamente un Mac con el Logic Audio conectado a un PC con software de FL Studio, también conocido como Fruity Loops, junto con numerosos plug-ins).
La estructura básica está en su mayoría programada. Pero tengo este sonido de guitarra, o varios sonidos de guitarra, de hecho, de forma que me aseguro de que la guitarra esté en casi todo, aunque quise que un par de pistas tuvieran sólo piano, ¡pese a que soy un malísimo pianista!
En un principio, Mike nos confía, que planeaba crear un álbum grande y complicado, un poco como sus primeros trabajos, como Tubular Bells, que tenía de 30 a 40 secciones diferentes, un poco como Monty Python:
Y ahora vamos a algo completamente diferente. Desde algo bello a algo loco, y así sucesivamente. Pero hacerlo de esa forma parecía fecharlo como algo de los 70. Había escuchado un CD de la serie de recopilaciones chill-out Buddha Bar en París. Era un set de dos CDs titulado Dinner and Party, con dos diferentes géneros de música para dos diferentes estados de ánimo. Aunque no me gustó mucha de la música de ese álbum, pensé que podía hacer algo similar en ese formato.
Llegar a comprender de una forma detallada la persona de Oldfield es siempre un reto. No puedo describir lo que hago con palabras; lo hago con la música, sostiene Mike. Algunas veces, cuando usa palabras, le sale el tiro por la culata; puedes apostar que aquellos a los que les gusta y fascina Tubular Bells, en su encarnación original o las continuaciones, Tubular Bells II (1992), Tubular Bells III (1998) y la nueva grabación por su treinta aniversario en el Tubular Bells 2003, no desearían pensar en estos trabajos como su creador hace, como en un Monthy Python sinfónico. Pero, como Mike añade, aún no ha habido nada como ese álbum. Así que él ha progresado, únicamente obedeciendo a su propia musa. Ha tenido que permanecer fiel a esa musa, incluso cuando la industria musical entera cambió a su alrededor en los 70, cuando el punk le empujó fuera de la atención pública tras una serie de álbumes que construyeron su reputación como el compositor y multi-instrumentalista por excelencia.
Con el punk, daba la impresión de que el mundo musical en general no sabía como continuar en la misma línea (es decir, música progresiva como Tubular Bells) así que pensaron que lo mejor era destruirlo todo al completo, lo cual personalmente pienso que fue un desastre.
Mike va más allá aún, culpando al punk de la cultura del vandalismo. Puedes apostar tu vida a que aquella gente que da palizas a otros por la calle, tendrá como héroe más probablemente a Johnny Rotten que a mí, declara. También confiesa que no pudo volver al candelero durante esos años; durante un largo periodo de tiempo, estaba demasido nervioso para tocar en directo:
En aquella época, nos confía, yo era psicológicamente inestable y tenía serios trastornos mentales. Tenía ataques de pánico y paranoia, que tomaron 20 años de psicoterapia y EST para sobreponerme de ellos. Sin embargo, ahora tengo la fuerza y la personalidad para levantarme y presentarme a mí mismo.
Junto con su creciente confianza, al mismo tiempo que hace juegos malabares con sus asuntos personales y creativos, Oldfield está dispuesto a desglosar su trabajo pista por pista. Light & Shade revelado...
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A partir de este punto viene el comentario pista a pista que también aparece en Dark Star y que de nuevo repito podéis leer traducido al castellano aquí.

















ToroAcu dijo
Sinceramente, tenía miedo de que el segundo CD fuese todo de tipo tecno, pero por lo visto tres temas únicamente, Quicksilver, Slipstream y Romance son tipo dance electrónico, ¿a qué suena eso?
Lo que tiene muy buena pinta es la serenata blues de Closer o, tal y como dice la nota, el Tears of an Angel con su fluir desde un conmovedor minimalismo orquestal a un relajante pasaje de guitarra; o desde un coro con tintes africanos a un punzante clímax de guitarra.
Parece que tiene buena pinta todo esto, ¿no?
14 Agosto 2005 | 07:50 PM