Una crítica musical de Light + Shade
Mike Oldfield - Light + Shade (Universal)
Por Tom Day.
El hombre tras la cautivadora secuencia de piano que se convirtió en la banda sonora de una de las más célebres películas ha recorrido un larguísimo camino en su épica carrera musical. Era un harto y solitario adolescente que de alguna manera se las arregló para convencer a un joven empresario llamado Richard Branson para que le contratara por haber metido 150 libras en instrumentos en la fuerza de una cinta demo de unos 18 minutos. Aquella demo contenía los primeros conceptos para un álbum totalmente instrumental que llegaría a vender 17 millones de copias en todo el mundo y más tarde convertir a Mike Oldfield en el artista de los 70 que más ha vendido.
Vale que la mayoría de sus otros 22 lanzamientos sean habitantes habituales de las polvorientas estanterías de las tiendas de todo el mundo y sí, lo último que hemos oido de él fue una regrabación nota a nota del Tubular Bells por su 30 aniversario, pero aquellos de vosotros que estéis esperando algo nuevo de Mike Oldfield no se sentirán decepcionados con Light + Shade. Es un álbum que demuestra ser un trabajo de ritmos ambientales moderno y espectacularmente estructurado.
Creado digitalmente casi por completo, los efectos y vocoders desvarían, de vez en cuando, en lo friki eléctrico, pero la mayor parte, incluso las pistas cargadas de voces robóticas como The Gate, son muy aceptables, si acaso un poco Jarreadas en su construcción. Blackbird nos demuestra que lo sencillo casi siempre es lo mejor y, así sobresale como una de las pocas pistas con instrumentos acústicos de todo el álbum, el cautivador piano se convierte perfecto para escucharlo a medianoche, aunque no puedo evitar escuchar un algo de The Snowman de Raymond Briggs en las notas más dulces de la canción.
First Steps es reconocible porque fue usado en la banda sonora de una guerra épica e iguala la musicalidad de egoístas tan exagerados como Hans Zimmer, usando de nuevo el espacio y la sencillez para esculpir un paisaje sonoro que demanda ser escuchado. Our Father es la primera pista con un ritmo real con tintes del estilo chill out de Delirium o Enigma. Escrita en honor al Papa Juan Pablo II, la instrumentación es intachable pero algunos susurros vocales amateurs quitan mérito a una impresión positiva global.
A pesar de una carencia de tonos menores, Shade es quizás una colección de canciones más rítmicas y enérgicas con un ambiente dance (o como quiera que se llamen esos golpes de batería implacables por encima de esos dudosos sintes) que lo domina todo. Piensa en el tema de Expediente X y tendrás una versión del mismo en Slipstream, mientras que Quicksilver es el acompañamiento musical de muchos seguidores de Ministry Of Sound. Coge algunas melodías celtas tocadas con guitarra distorsionada y pégalas por encima de los sintes de Streets Of Philadelphia de Bruce Springsteen y tendrás un calco de Tears Of An Angel.
Sin embargo, da igual lo que hagas, asegúrate de no perderte la última canción, Nightshade. Esta canción épica de 6 minutos, con el único invitado del álbum, el guitarrista Christopher Von Deylen, es más parecida a Wish You Were Here de Pink Floyd, pero sin la parte vocal, con la que podían haber enviado esta balada en los puestos de arriba de las listas. Con todo, Mike Oldfield ha creado una auténtica y respetable colección de canciones para Light + Shade, incluso si su nuevo amor a la tecnología más moderna le ha hecho dar a la rueda de los efectos computerizados hasta más allá del tope. No obstante, el arreglo y la construcción de su trabajo continua facilitando sin esfuerzo una única y muy esclarecedora mezcla de música, unos 30 años después del lanzamiento de su gigantesco debut.
¿Qué os parece esta crítica?, ¿quizá demasiado obsesionado Tom Day por comparar los cortes del disco con la música de otros artistas?

















dcc dijo
Jueeer... :-/
Es la crítica más rara que he leido de un disco.
¿Entonces que opinión tiene del album? A mi me da la impresión de que buena, pero ,no sé, entre tanto artista me pierdo y no sé a que conclusión llega este tío.
Y en cuanto a esta obsesión de artistas creo que es por un motivo sencillo y que nos ha pasado a muchos (yo, incluido):
Este disco cuando se escucha por 1ª vez da la impresión de que no es de Mike Oldfield. Recoge muchos estilos de otros tantos y esa es la razón de porque al principio no caes en que es de Mike.
Salu2
dcc
P.D: Por cierto David, la gente de Play.com todavía no tiene el disco, ¿no estan tardando un poquito en reponer el stock? ¿O es que L+S está siendo un superventas en UK que se lo lleva todo el mundo? XDD
4 Octubre 2005 | 10:54 PM